Elegir fotógrafo de boda va mucho más allá de hacer fotos bonitas

Muchas parejas se preguntan qué incluye un reportaje de boda realmente y por qué existen tantas diferencias entre unos fotógrafos y otros. Cuando una pareja empieza a buscar fotógrafo para su boda, muchas veces se encuentra con presupuestos muy diferentes entre sí y con formas de trabajar completamente distintas. Algunas personas entregan pocas fotografías, otras miles. Algunos fotógrafos trabajan únicamente unas horas y otros acompañan a la pareja durante toda la jornada. Hay estilos muy posados y otros mucho más naturales. También cambia muchísimo la edición, el vídeo, la manera de tratar a las parejas e incluso la experiencia que se vive el propio día de la boda.
Por eso, antes de contratar un reportaje de boda, es importante entender qué incluye realmente y por qué cada fotógrafo trabaja de una manera diferente.
Al final, no se trata solamente de contratar a alguien que haga fotos bonitas. Se trata de confiar en un equipo que va a acompañaros durante uno de los días más importantes de vuestra vida y que será responsable de conservar recuerdos irrepetibles.
En nuestro caso, siempre intentamos que las parejas se sientan tranquilas, cómodas y acompañadas. Nos gusta trabajar de una forma muy natural, sin agobiar ni dirigir constantemente, para que podáis disfrutar de vuestra boda casi olvidándoos de que estamos allí.
Si queréis ver más información sobre nuestra forma de trabajar y nuestros reportajes completos de boda, podéis verlo aquí:
https://maratienza.com/fotografia-de-bodas-en-valencia/
Qué incluye un reportaje de boda completo
Una de las diferencias más importantes entre unos reportajes y otros es la cobertura del día de la boda.
Hay fotógrafos que trabajan únicamente unas horas concretas, mientras que otros prefieren acompañar a la pareja durante toda la jornada.
En nuestro caso, no trabajamos pensando en “cuántas horas quedan”, sino en documentar correctamente la historia completa del día. Por eso solemos acompañar a las parejas desde los preparativos en casa o en el hotel hasta una parte importante de la fiesta.
Para nosotros es fundamental contar bien la historia desde el principio. Los nervios de los arreglos, los abrazos con la familia, los pequeños detalles preparados con cariño, la ceremonia, el cóctel, las emociones de la cena y el inicio de la fiesta forman parte de un mismo recuerdo.
Aunque no solemos quedarnos hasta el final absoluto de la fiesta, sí permanecemos el tiempo suficiente para captar todo lo necesario tanto en fotografía como en vídeo, consiguiendo un reportaje completo y coherente.
Esto también ayuda mucho a que las parejas vivan el día con más tranquilidad, sin estar pendientes constantemente del reloj o de si “el fotógrafo ya se va”.
Un reportaje de boda no es solo disparar una cámara
Muchas veces desde fuera puede parecer que el trabajo de un fotógrafo de bodas consiste únicamente en acudir al evento y hacer fotografías, pero detrás de cada reportaje hay muchísimas horas de trabajo.
Antes de la boda hay reuniones, organización, planificación y preparación de equipo. Después de la boda llega una parte enorme del proceso: selección de fotografías, edición, copias de seguridad, organización del material y maquetación de álbumes.
En vídeo ocurre exactamente lo mismo. Editar una boda completa lleva muchísimo tiempo y requiere un trabajo muy detallado para conseguir un resultado emocional, dinámico y cuidado.
Por eso cada profesional tiene precios y formas de trabajar diferentes.
No todos los reportajes incluyen la misma dedicación ni el mismo nivel de trabajo detrás.
La importancia de un estilo natural y atemporal
Algo que valoran muchísimo nuestras parejas es que intentamos trabajar de una manera muy natural.
Nos gusta que las personas disfruten de su boda sin sentir que están constantemente posando o siendo dirigidas. Evidentemente, durante algunos momentos ayudamos y guiamos cuando hace falta, pero nuestro objetivo principal es captar emociones reales y momentos espontáneos.
Con los años hemos aprendido que las fotografías que más emocionan son precisamente las más naturales.
También damos muchísima importancia a que la edición sea atemporal. Intentamos evitar modas demasiado agresivas o efectos que puedan cansar con el paso de los años.
Nos gustan los colores naturales, las pieles realistas y las fotografías que sigan emocionando igual dentro de veinte años.
Cuántas fotos se entregan realmente en una boda
Esta es una de las preguntas más habituales.
Cada fotógrafo trabaja de una manera distinta y entrega cantidades muy diferentes de fotografías.
En nuestro caso, en contrato solemos garantizar un mínimo de 700 fotografías editadas, aunque la realidad es que normalmente entregamos alrededor de 1.000 imágenes o incluso más dependiendo de la boda.
Nos gusta que las parejas tengan un recuerdo completo del día, con muchos momentos diferentes, emociones, invitados y detalles.
No creemos en entregar únicamente unas pocas fotografías “perfectas”, sino en construir un recuerdo real y completo de todo lo vivido.
La rapidez de entrega también marca una diferencia
Otra diferencia importante entre unos fotógrafos y otros es el tiempo de entrega.
Hay bodas que tardan muchos meses en entregarse y otras que se reciben mucho antes.
En nuestro caso solemos entregar las fotografías aproximadamente en torno al mes después de la boda, para que las parejas puedan revivir el día mientras todavía tienen todas las emociones muy presentes.
En vídeo, el proceso de edición es bastante más largo y cuidadoso. Habitualmente las películas completas de boda suelen entregarse entre dos y tres meses después aproximadamente.
Siempre intentamos mantener una comunicación cercana y que las parejas sepan cómo va el proceso.
La importancia del vídeo de boda
Durante muchos años el vídeo estuvo menos valorado que la fotografía, pero hoy en día cada vez más parejas entienden la importancia que tiene conservar también las voces, las risas, los discursos y el movimiento real de aquel día.
Para nosotros, tanto la fotografía como el vídeo son igual de importantes.
No entendemos el vídeo como algo secundario.
Por eso dedicamos muchísimo cuidado tanto a la grabación como a la edición.
Nos gusta crear una película larga y completa de la boda donde aparezca realmente toda la historia del día. Aunque solemos indicar una duración mínima aproximada de 35 minutos, la realidad es que normalmente duran bastante más.
También intentamos adaptar muchísimo el estilo musical al gusto real de cada pareja.
Hay personas que prefieren algo más emotivo, otras algo más divertido y otras algo más tranquilo. Para nosotros lo importante no es tanto que el vídeo “quede perfecto para redes sociales”, sino que emocione de verdad a quienes lo van a ver durante toda su vida.
Trabajamos con equipos profesionales y tecnología de última generación
En una boda no existen las segundas oportunidades.
Por eso es fundamental trabajar con equipos fiables y preparados para cualquier situación.
En nuestro caso trabajamos con cámaras profesionales de última generación, ópticas luminosas y sistemas de respaldo para garantizar la seguridad del material.
También trabajamos con dron en aquellas bodas donde las condiciones lo permiten, aportando una perspectiva espectacular del lugar de celebración y enriqueciendo muchísimo tanto el vídeo como el reportaje fotográfico.
La preboda ayuda muchísimo más de lo que parece
Aunque muchas parejas al principio piensan que una preboda no es tan importante, la realidad es que suele ayudar muchísimo.
Es una oportunidad perfecta para conocernos mejor, perder el miedo a la cámara y generar confianza antes del gran día.
Además, permite entender mejor cómo trabajamos y hace que luego todo fluya de manera mucho más natural durante la boda.
Muchas parejas nos dicen después que gracias a esa experiencia llegaron mucho más relajadas y tranquilas al día de la boda.
La importancia de un buen álbum de boda
Hoy en día hacemos miles de fotografías con el móvil, pero muchas veces terminan perdiéndose entre carpetas y discos duros.
Por eso seguimos creyendo muchísimo en la importancia del álbum físico.
Trabajamos con un laboratorio artesanal especializado en álbumes de alta calidad, con acabados muy cuidados y materiales pensados para conservar los recuerdos durante muchísimos años.
Para nosotros un álbum no es simplemente imprimir fotos. Es construir una pieza que cuente vuestra historia y que podáis abrir dentro de veinte o treinta años.
El photocall con impresiones ilimitadas se convierte en una experiencia increíble
Uno de los servicios que más disfrutan tanto las parejas como los invitados es el photocall.
En nuestro caso no se trata solamente de hacer unas fotos rápidas, sino de crear una experiencia divertida y dinámica para todo el mundo.
Durante dos horas llevamos una gran cantidad de disfraces, pelucas, carteles y muchísimo atrezzo para que la gente juegue, se divierta y se suelte.
Algo que valoran muchísimo los invitados es que las fotografías se imprimen en tamaño 10×15, es decir, el formato clásico de fotografía grande de toda la vida, no pequeñas tiras.
Además, las impresiones son ilimitadas, por lo que todos pueden llevarse recuerdos físicos a casa.
También solemos preparar un álbum donde los invitados pegan fotografías y escriben dedicatorias para la pareja, convirtiéndose en un recuerdo precioso y muy emotivo.
Más allá de las fotos: tranquilidad y confianza
Con el paso de los años hemos aprendido que una de las cosas más importantes para una pareja es sentir tranquilidad.
Saber que hay un equipo en quien confiar.
Saber que todo está controlado.
Saber que pueden disfrutar de su boda sin preocuparse constantemente por las fotos o el vídeo.
Por eso intentamos trabajar siempre de una manera cercana, organizada y discreta, haciendo que las parejas puedan centrarse en vivir el día y no en posar continuamente.
Cada fotógrafo trabaja diferente y eso es precisamente lo bonito
No existe una única manera correcta de fotografiar una boda.
Cada fotógrafo tiene una sensibilidad distinta, una forma de trabajar diferente y una manera particular de contar las historias.
Por eso es tan importante encontrar a alguien con quien os sintáis identificados no solo por las fotografías, sino también por la forma de trabajar y por cómo os hace sentir.
Al final, un reportaje de boda no es solo una colección de imágenes. Es la memoria visual de uno de los días más importantes de vuestra vida.
Si queréis conocer más sobre nuestra forma de trabajar y nuestros reportajes de boda en Valencia, podéis verlo aquí:
https://maratienza.com/fotografia-de-bodas-en-valencia/
Enlaces de interés
Boda real en el Nou Racó:
https://maratienza.com/boda-en-el-nou-raco/
Reportaje de boda en el Castillo de Cullera:
https://maratienza.com/reportaje-de-boda-en-el-castillo-de-cullera/
Dudas frecuentes sobre el reportaje de bodas en Valencia:
https://maratienza.com/dudas-con-el-reportaje-de-bodas-en-valencia/
Ideas para organizar una boda diferente en Valencia:
https://maratienza.com/que-hacer-para-organizar-un-enlace-diferente/
Sesión de preboda en Valencia:
https://maratienza.com/fotografia-de-preboda-en-valencia/
También puedes consultar información sobre la organización de bodas en Valencia en la web oficial de turismo de Valencia:
https://www.visitvalencia.com/

















